Capítulo 3. Dividir el monolito
Este trabajo se ha traducido utilizando IA. Agradecemos tus opiniones y comentarios: translation-feedback@oreilly.com
Es probable que muchos de los que estéis leyendo este libro no tengáis una pizarra en blanco sobre la que diseñar vuestro sistema, e incluso si la tuvierais, empezar con microservicios podría no ser una gran idea, por las razones que exploramos en el Capítulo 1. Muchos de vosotros ya tendréis un sistema existente, quizás algún tipo de arquitectura monolítica, que queréis migrar a una arquitectura de microservicios.
En este capítulo esbozaré algunos primeros pasos, patrones y consejos generales para ayudarte a navegar por la transición a una arquitectura de microservicios.
Ten un objetivo
Los microservicios no son el objetivo. No "ganas" por tener microservicios. Adoptar una arquitectura de microservicios debe ser una decisión consciente, basada en una toma de decisiones racional. Deberías pensar en migrar a una arquitectura de microservicios sólo si no encuentras ninguna forma más fácil de avanzar hacia tu objetivo final con tu arquitectura actual.
Sin una comprensión clara de lo que intentas conseguir, podrías caer en la trampa de confundir la actividad con el resultado. He visto equipos obsesionados con crear microservicios sin preguntarse nunca por qué. Esto es problemático en extremo, dadas las nuevas fuentes de complejidad que pueden introducir los microservicios.
Fijarte en los microservicios en lugar de en el objetivo final ...