Prólogo
Sinceramente, no soy un gran fan del mundo del motor. No me gustan las carreras de Fórmula 1 ni de motociclismo y nunca he pretendido tener el último modelo de coche. ¡Qué demonios!, ¡ni siquiera me gusta conducir! Pero, en los últimos años, ha aparecido una empresa en el sector automovilístico que ha captado mi atención y, poco a poco, ha despertado mi interés. Al principio, parecía ser un actor más en el mercado diseñando un vehículo como todos los demás, aunque con otro sistema de propulsión; sin embargo, a medida que ha evolucionado, ha quedado claro que Tesla no es solo otra empresa de coches, sino que se ha convertido en toda una compañía tecnológica.
Y es que sí soy bastante fan de la tecnología. El último coche, no, pero tener ...