Prólogo
"¡Hasta la producción y más allá!"
Buzz Lightyear (parafraseando)
Sé que Buzz dijo "hasta el infinito y más allá", pero esa idea nunca me gustó cuando era niña. ¿Cómo se podía ir más allá del infinito? Sólo más tarde, cuando me convertí en ingeniero de software, me di cuenta de que el software nunca está completo. Nunca está acabado. Es... infinito. ¡Buzz perdió su vocación en el software!
El software no tiene fin. El software es como los océanos, las estrellas y los errores de tu código: ¡no tiene fin! Esperemos que esto no sea controvertido. En las últimas décadas, todos los que trabajamos en el campo del software hemos girado en torno a esta idea: la interminable cola del mantenimiento del software es la parte más cara de lo que hacemos. Buena parte de los movimientos significativos en el software giran en torno a eso. Pruebas e integración continua. Entrega continua. Computación en nube. Microservicios. No es difícil llegar a producción la primera vez, pero estas prácticas optimizan para los muchos viajes posteriores a producción. Optimizan para el segundo día. Optimizan para el tiempo de ciclo: ¿con qué rapidez puedes tomar una idea y verla entregada en producción, desde el concepto hasta el cliente? Optimizan para "y más allá".
Esta idea -que el software no tiene fin- introduce un montón de prácticas nuevas y pone en entredicho otras tantas prácticas existentes. Cambia el enfoque del desarrollo inicial y el MVP al mantenimiento y la gestión de ese software. La ...
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