Nota final
Después de haber analizado en capítulos anteriores las preferencias personales en el ejercicio del poder, y en esta tercera parte el poder y su ejercicio en la empresa, resulta conveniente insistir en que para llevar a cabo un buen ejercicio del poder en una empresa se precisa de:
- Unos accionistas que estén lo mejor preparados posible para gobernar en la junta general, haciendo buen uso de su potestas.
- Un acertado reglamento de funciones y normas de funcionamiento de la junta general.
- Un consejo de administración, colegio de profesionales que trabaje como un equipo de alto rendimiento, por el número y cualidades de los consejeros, por la información que reciben, la dedicación que tienen, y por su elevado y comprobado nivel de auctoritas ...